Ayer fui a ver a un viejo amigo, al que no veia desde hace mas de tres años.

Pedro que así se llama mi amigo está convaleciente de una rotura del talón de aquiles, pero para mi sorpresa, pensaba que estaría sentado en su casa con la pierna en alto...... Todo lo contrario, agarrado a sus dos muletas y su cesta de mimbre fuimos a coger setas al monte, mas exactamente Rebozuelos como allí llaman a una seta de aspecto anaranjado y pequeña que se cría en los pinares de su pueblo.

No estuvimos mucho tiempo, pero si puede admirar el espectáculo del paisaje del valle de Tietar, los pinares, los helechos, el agua de sus gargantas y cientos de pequeños arroyos que discurren ladera abajo del monte.

Al pasar por la vieja carretera, estrecha y mal asfaltada camino de Cervera, pude presenciar el bonito pasillo de los árboles casi entrelazandose por encima de la carretera.