Esta dos semanas he observado en la zona donde trabajo que las calles estan llenas de violencia y agresividad por parte de las personas que transitan por ellas, que son del barrio, van al colegio o pasan por la zona.

Lo que mas me ha llamado la atención es que los conatos de violencia, algunas peleas, han sido de chavales de entre 14 y 17 años, todos menores de edad, chavales que salian de la escuela con sus libros, cuadernos y lápices y que de buenas a primeras hacían un tumulto dandose empujones y patadas justo antes de que llegara la policía para poner orden.

Y es que en esta sociedad de globalización, capitalismo y competencia, los valores de educación y respeto hacia los demás corren el peligro de perderse y mas aún si cabe el peligro se encuentra en las generaciones venideras. Los padres estan poco con los hijos debido al trabajo, los niños se pasan las horas delante de un televisor donde los programas no son adecuados a ellos y no se respeta el horario infantil, el individualismo impera en la sociedad y la ley del mas fuerte se hace mas notable cada día.

En un futuro no muy lejano, nos puede ocurrir lo mismo que esta pasando en E.E.U.U. y aunque ahora eso se tome a guasa, diciendonos a nosotros mismos que eso, en una país como este es imposible, mas que nada por que aquí la gente no va con una pistola en el bolsillo, sepan ustedes y esto que voy a contar no es nuevo, que hoy en día hay una gran cantidad de bajas por ansiedad y depresión de profesores y maestros de todas las escuelas de nuestro país, por diversos motivos pero quizás la razón se la falta de repesto y tolerancia hacía los demás.

Unos dirán que pongan las medidas quien debe de ponerlas, los del gobierno que para eso están ahí, craso error, las medidas las tenemos que poner nosotros mismos inculcando a nuestro hijos el repeto, la libertad, la tolerancia, las obligaciones y los derechos que todos los ciudadanos nos merecemos, así construiremos una sociedad y un mundo en el que podamos vivir.